Hace ya varias décadas acuñamos la categoría de lo universal situado. No se trataba del clásico universal sin más (abstracto), tampoco de un universal "concreto" (hegeliano), sino de una universalidad situada, que aceptaba el reto de la singularidad y era - a la vez- capaz de liberarla de la particularidad, del accidente y de cualquier otro condicionante.
De la vigencia de esa vocación filosófica da prueba esta obra. No porque replique posiciones anteriores, sino porque crea filosofía, asumiendo y transformando con estilo propio un nuevo pensamiento argentino y latinoamericano.
Auat nos había sorprendido antes con su obra Soberanía y comunicación y vuelve a hacerlo ahora con este intento de filosofía política situada, en el cual las huellas alberdianas son tan claras como su diálogo con los más
actuales debates políticos. Así Auat pasa de Kusch a Habermas con la misma pertinencia que confronta a Risco Fernández con Arendt o relaciona la problemática de los derechos humanos con las luchas de los movimientos
sociales y populares de su región.
Auat aplica para sí esa situacionalidad que reclama en los demás.
Filósofo santiagueño y del NOA que asume esta situación como nutricio suelo de partida y no techo que impida mirar las estrellas.

Hacia una filosofía política situada, de Alejandro Auat

$690
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Hace ya varias décadas acuñamos la categoría de lo universal situado. No se trataba del clásico universal sin más (abstracto), tampoco de un universal "concreto" (hegeliano), sino de una universalidad situada, que aceptaba el reto de la singularidad y era - a la vez- capaz de liberarla de la particularidad, del accidente y de cualquier otro condicionante.
De la vigencia de esa vocación filosófica da prueba esta obra. No porque replique posiciones anteriores, sino porque crea filosofía, asumiendo y transformando con estilo propio un nuevo pensamiento argentino y latinoamericano.
Auat nos había sorprendido antes con su obra Soberanía y comunicación y vuelve a hacerlo ahora con este intento de filosofía política situada, en el cual las huellas alberdianas son tan claras como su diálogo con los más
actuales debates políticos. Así Auat pasa de Kusch a Habermas con la misma pertinencia que confronta a Risco Fernández con Arendt o relaciona la problemática de los derechos humanos con las luchas de los movimientos
sociales y populares de su región.
Auat aplica para sí esa situacionalidad que reclama en los demás.
Filósofo santiagueño y del NOA que asume esta situación como nutricio suelo de partida y no techo que impida mirar las estrellas.