288 páginas

Editorial Tren en movimiento

Tapa blanda

 

Hay personas que están dotadas con un talento extraordinario. Quería arrancar atsi, con una frase tan pretenciosa como cursi. Bien. Suelo llenarme la boca y pregonar que el virtuosismo no es una condición que me deslumbre, que lo importante es construir una voz propia; la honestidad estética y otras ideas a las que suscribo porque me conviene. Aparte me pongo a hablar de eso sin que nadie me pregunte, incluso a veces lo hablo solo, frente al espejo, llorando. Pero de repente, no muy seguido, aparecen alguien que lo tiene todo y uno no puede más que deslumbrarse. Ese alguien es claramente Juan. El autor del libro. No me iba a poner a hablar de Walt Disney, era obvio que hablaba de Juan. No sé por qué me extendí tanto con la introducción, la gente pagó para leer sobre Juan. De hecho Juan me pagó para hablar de él. Y mucha guita. Es generoso Juan, y además dibuja como si fuera fácil. Cada dibujo parece tener vida autónoma a la voluntad de su trazo. No parecen dibujos fijos, es eso: da la sensación que se mueven cuando uno se distrae, que existen más allá de esas páginas. Y dibuja todo. Ningún estilo le queda incómodo. Lo vi hacer todo bien pero este libro tiene lo que más me gusta. Este libro es un acceso directo a su mente y a su poder de observación único. Y así como él es voyeur de pequeñas escenas cotidianas y de recuerdos confusos, nosotros nos volvemos testigos de sus obsesiones, de su mundo íntimo de torpezas y rarezas. @martingarabal

Conjuntivitis, de Juan Sáenz Valiente (2020)

$680
Sin stock
Conjuntivitis, de Juan Sáenz Valiente (2020) $680

288 páginas

Editorial Tren en movimiento

Tapa blanda

 

Hay personas que están dotadas con un talento extraordinario. Quería arrancar atsi, con una frase tan pretenciosa como cursi. Bien. Suelo llenarme la boca y pregonar que el virtuosismo no es una condición que me deslumbre, que lo importante es construir una voz propia; la honestidad estética y otras ideas a las que suscribo porque me conviene. Aparte me pongo a hablar de eso sin que nadie me pregunte, incluso a veces lo hablo solo, frente al espejo, llorando. Pero de repente, no muy seguido, aparecen alguien que lo tiene todo y uno no puede más que deslumbrarse. Ese alguien es claramente Juan. El autor del libro. No me iba a poner a hablar de Walt Disney, era obvio que hablaba de Juan. No sé por qué me extendí tanto con la introducción, la gente pagó para leer sobre Juan. De hecho Juan me pagó para hablar de él. Y mucha guita. Es generoso Juan, y además dibuja como si fuera fácil. Cada dibujo parece tener vida autónoma a la voluntad de su trazo. No parecen dibujos fijos, es eso: da la sensación que se mueven cuando uno se distrae, que existen más allá de esas páginas. Y dibuja todo. Ningún estilo le queda incómodo. Lo vi hacer todo bien pero este libro tiene lo que más me gusta. Este libro es un acceso directo a su mente y a su poder de observación único. Y así como él es voyeur de pequeñas escenas cotidianas y de recuerdos confusos, nosotros nos volvemos testigos de sus obsesiones, de su mundo íntimo de torpezas y rarezas. @martingarabal