64 páginas

Editorial Tren instantáneo

Tapa blanda

 

Cabriolas en el aire, de Víctor Alejandro Aybar, es un libro atípico en el panorama de la joven poesía que circula en nuestro país. Escrito en la periferia, en los márgenes de la lengua oficial, con una voz lejana y cercana a la vez, lírica y zarpada, turbia o transparente como el agua, según la ocasión. Todo en este libro se encabrita y danza. No se deja atrapar, así como así. Por el contrario. Cada verso parece estar montado sobre la pelambre libidinosa de un ritmo atento
a la medida de su propio deseo, ese balido (o gemido) que atraviesa el monte y se monta sobre la arqueada espalda del muchacho que es, al mismo tiempo, cabra y lobo, muerte y vida, ausencia y presencia. De cualquier forma, espacio decididamente encantado, donde todo copula con todo y nada es lo que es, y es siempre otra cosa. Monte, quebrada, caderas, aperos, chotas, lunas, faunos, matorrales, pezuñas… Este libro pone en vilo la lengua de la poesía, es decir, pone en entredicho la realidad de nuestro deseo, nuestro deseo de realidad, en medio de la noche oscura o de la siesta endemoniada y catamarqueña.

 

Cabriolas en el aire, de Víctor Aybar (2020)

$450
Cabriolas en el aire, de Víctor Aybar (2020) $450
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Cabriolas en el aire, de Víctor Alejandro Aybar, es un libro atípico en el panorama de la joven poesía que circula en nuestro país. Escrito en la periferia, en los márgenes de la lengua oficial, con una voz lejana y cercana a la vez, lírica y zarpada, turbia o transparente como el agua, según la ocasión. Todo en este libro se encabrita y danza. No se deja atrapar, así como así. Por el contrario. Cada verso parece estar montado sobre la pelambre libidinosa de un ritmo atento
a la medida de su propio deseo, ese balido (o gemido) que atraviesa el monte y se monta sobre la arqueada espalda del muchacho que es, al mismo tiempo, cabra y lobo, muerte y vida, ausencia y presencia. De cualquier forma, espacio decididamente encantado, donde todo copula con todo y nada es lo que es, y es siempre otra cosa. Monte, quebrada, caderas, aperos, chotas, lunas, faunos, matorrales, pezuñas… Este libro pone en vilo la lengua de la poesía, es decir, pone en entredicho la realidad de nuestro deseo, nuestro deseo de realidad, en medio de la noche oscura o de la siesta endemoniada y catamarqueña.